sábado, abril 28, 2007

Ahora olvida


Y mientras soporto las noches, las fiestas, las gargantas que se ofrecen, mirando sin ganas la droga que espera en las bandejas ante mí, sólo tengo en la cabeza la imagen de una niña que corría, hace mucho tiempo, bajo el chaparrón que la había pillado en mitad del paseo, principios de septiembre, con un jersey blanco que la quedaba grande, hasta llegar a un portal donde alguien estaba esperándola.

Y mírame.
Dónde estamos ahora.

miércoles, abril 25, 2007

Porque los muertos caminan deprisa


La reina de Maine solía encerrar en los calabozos a todo aquél que no inclinara la cabeza ante su presencia. Sin decir nada, hacía surgir estalactitas de hielo en los umbrales de las puertas de palacio sólo con su mirada, después extendía el dedo y ese leve movimiento bastaba para que los soldados reales levantaran del suelo al pobre desgraciado y lo arrastraran escaleras abajo. Yo fui su consejera hace mucho tiempo, y me sentaba junto a ella en la escalinata de su trono hasta que tuve que huir.
En estas fechas, mi dolor es el de la cicatriz en época de lluvias. Leo solamente, pero lo que leo no me importa. Los libros ya no pueden ofrecerme nada.
Por qué ahora es cuando brotan todas las razones, todos los silencios que se quedaron perdidos en un desierto hace once años. No lo sé, pero es ahora cuando están surgiendo, a estas horas, aún casi de día, escuchando a Depeche Mode en un bar de carretera.

martes, abril 24, 2007

Revelación maravillosa

Cuando Alicia se cansó de asfixiar conejitos blancos en sus propias madrigueras y de pintarrajear los libros sin ilustraciones de su hermana, le echó la culpa a la niña del espejo que la ordenaba hacer todas esas cosas.

viernes, abril 20, 2007

Pecado de omisión

Puedo imaginar una caída perfecta. “Ése es el coche de Maine, qué raro que haya venido…” Pleno Abril, el mes más cruel. Y me quedan tan bien los ojos pintados de negro… aunque no creo que eso me consuele más adelante, definitivamente sola.
Písale, písale, písale, vuela. Hay que ir a 200 por la carretera para que Abril se quede atrás lo antes posible, para que no nos acordemos de todo lo que callamos. Pero siempre nos enternecemos al ver pasar una ambulancia y apartamos el coche a un lado con rapidez cuando escuchamos la sirena, porque, ¿quién de nosotros está curado?
Están desmontando una iglesia debajo de mi casa. Qué gran metáfora si supiera escribir.

martes, abril 17, 2007

Tuyo es el reino


Mis labios pueden ser cuchillas, pero tú… tú tienes porte de reina. Incluso cuando ya no sé quién eres. Incluso cuando ya no puedo soportar otra V entre los ojos. Tengo la sensación de haber puesto el pie en el mismo camino que entonces.
Me quedo con el momento en que te miraba conducir, de noche por los túneles. Con la madrugada sentadas en la catedral, yo abrazada a las piernas de una virgen, ella concediéndome el premio por haber luchado sola contra todos los gigantes para defenderla.
Y con lo que me dijo tu piel durante los dos últimos días sin que tú te enteraras.


(Y sonaba, como ahora, Nothing Fails).

viernes, abril 13, 2007

Reserva en el Hotel de la Niebla

En Maine hay un Hotel que sólo abre en invierno, y todas las calles para llegar a él son circulares. Es el otro punto de atracción de la ciudad junto al café de los fantasmas, y todos los pasillos de este Hotel interminable que sólo abre en invierno también son circulares.
Es fácil llegar hasta él, basta con coger la salida nublada de la autopista, pero necesitas mucho más que suerte para poder alejarte. Muchos se han pasado la vida entera dando vueltas por los mismos pasillos sin ser capaces de salir de ellos, y muchos otros -¿más afortunados?-, después de años continúan todavía conduciendo o paseando alrededor de las mismas calles.
Desde una de las habitaciones, me quedo la mañana entera mirando fijamente el calendario. Días negros, días rojos. Si fuera posible. Y aún así, resulta insólito que los números se ajusten con tal precisión, y que las horas, los años, coincidan. Quizá por eso todos los días me apeno un poco por no haber nacido con vocación matemática.
Vuelvo constantemente a este lugar donde las piedras hablan, y cada una de ellas es capaz de responder a un nombre y a una fecha. Y por más que conduzco, llego siempre al mismo punto, porque todas las calles allí son circulares.

miércoles, abril 11, 2007

Debería mandarlo todo al infierno y dilapidar una herencia en Baltimore


Inmediatamente surge, a cada hora, la necesidad de seguir escribiendo, y la conciencia de que siempre es más urgente esta necesidad que el propio tema sobre el que escribir. En realidad, el tema siempre suele ser el elemento prescindible de toda narración.

lunes, abril 09, 2007

El buen hijo

Corrió delante de su madre, sabiendo que aquél era el coto de los cazadores, hasta que escuchó el disparo. Sólo cuando se internó en el bosque lo suficiente, se detuvo y sonrió. Por fin, desaparecida la regente, sólo él gobernaría sobre todas las criaturas del bosque.

viernes, abril 06, 2007

Santos

Dios y Lucifer paseaban por la playa de Normandía sin que las balas les rozasen. Caminaban a través del barro y el fuego, y nada podía tocarlos. Uno había sido hombre muchos siglos atrás, el otro fue el ángel predilecto hacía más tiempo todavía, pero ni todos los siglos de la historia habrían podido decir cuál de los dos era más obstinado.
- Y bien, –dijo uno- para llegar a esto te negaste a volver a casa.
- Y bien, -dijo el otro- para llegar hasta aquí te marchaste de casa.
Y ni todos los siglos que queden de historia sabrán decidir cuál de los dos es el más sabio, ni el más constante en su deseo de tener la razón.

martes, abril 03, 2007

Noli me tangere


Si los días se van quedando atrás, ya no cuentan. Hoy ya no puedes acordarte de lo mucho que te costó levantarte de la cama ayer por la mañana, ese momento ya nada significa para ti. No existen las reuniones familiares en el octavo círculo del infierno de Dante, ni el no saber de todos estos años con los mismos comentarios que se arrastran por el suelo de puro intrascendentes, ni las horas desperdiciadas en oficinas y realities, ni el lobo feroz disfrazado de abuelita, ni todas las mesnadas de lo común y de lo bárbaro puestas en pie para declararte la guerra al toque de su cuerno. Nadie puede tocarte.
En la bahía de Dover las olas se estrellan como ejércitos que combaten a ciegas por las noches. Elijo mi árbol, escojo el fruto que más me apetece comer, tardo varias noches hasta que limpio de él todo lo innecesario y por último lo muerdo, y al hacerlo siento que mis dientes son de hierro.
Cuando escribo, mi mano golpea, se vuelve de hierro, y nada puede tocarme.

domingo, abril 01, 2007

Abril es el mes más cruel

Me siento campo de batalla entre el pasado y lo incierto. Extrañamente inquieta, caminando sobre las ruinas de la vanidad. Extrañamente sosegada, mordiéndome los dedos para no gritar. Insatisfecha, derramando pintura azul a chorros en el suelo de Marte y evaluando lo que queda cuando se han cerrado ya todos los círculos. Y triste de añoranza, como si, soportando un legado, fuese capaz de descifrar cierta música o palabras en las voces de los gatos.