
La carretera que permite salir de Maine está siempre bloqueda. Y las carreteras de acceso se cierran al amanecer. Amanece en blanco sobre Maine, siempre en blanco.
Esta noche he intentado otro camino, uno más largo, casi desconocido, con la esperanza de ver el final a lo lejos. Pero el final era sólo un abismo que cortaba el asfalto y no permitía seguir adelante. Y me he sentado en el borde, con las luces de mi coche todavía encendidas, y me han dado ganas de precipitarme hasta el fondo, porque cada vez tengo más claro que nunca voy a conseguir escapar de esta maldita ciudad de la niebla.
Esta noche he intentado otro camino, uno más largo, casi desconocido, con la esperanza de ver el final a lo lejos. Pero el final era sólo un abismo que cortaba el asfalto y no permitía seguir adelante. Y me he sentado en el borde, con las luces de mi coche todavía encendidas, y me han dado ganas de precipitarme hasta el fondo, porque cada vez tengo más claro que nunca voy a conseguir escapar de esta maldita ciudad de la niebla.



