miércoles, diciembre 31, 2008

Trampas

Un día de año nuevo mi padre me enseñó a jugar al ajedrez. No gané —nunca llegué a ganarle— pero me regaló un disco de Nat King Cole que empezó a sonar a todas horas en mi casa.
Lo apunto aquí, para que no se me olvide por qué brindar cuando den las doce.

4 comentarios:

Jei dijo...

todo el mundo hace trampas y quien diga que nunca ha hecho, miente.

yo brindaré por seguir leyéndote y por verte en el nuevo año que entra.

todo lo mejor para ti, Maine.

besos

Anónimo dijo...

Por ti, reina.

Laura dijo...

Se me ocurren muchas más cosas por las que puedes brindar, en primer lugar por ser así :)
Un besazo y gracias de nuevo maine

LA DESGRACIÁ dijo...

Dios, pero qué de mariconadas se dice en estas fechas. Vamos a ver, está claro que no ganaste al ajedrez porque lo tuyo eran las "damas". Ays..que hariáis sin mi...

Besus