
Quizá tú también piensas que soy una delicada muñequita de porcelana. Pero yo también he sido un polvo rápido en moteles precintados, también a mí me han arrancado la ropa con el ansia a labios llenos. Y la gran cínica estaba allí, cuando fui virgen y cuando fui puta, estaba allí como una sombra tensando el arco y esperando el momento justo para convertirse en un monstruo desbordado o en cura para el espanto.
Si quieres conquistarme, prueba a jugar al tira y afloja con mis propias cuerdas.
Si quieres enamorarme, haz sólo una cosa.
Adivina.
Si quieres conquistarme, prueba a jugar al tira y afloja con mis propias cuerdas.
Si quieres enamorarme, haz sólo una cosa.
Adivina.





