Empezaron a quitar la nieve de la carretera al amanecer, pero todavía nevaba dentro de mi coche. Había hierbas de un verde pálido sobresaliendo en los arcenes.
Descansa la cabeza donde solía estar mi corazón,
piensa en mí como en un tren que pasa
y recuerda cuando me quisiste cuatro días, aquel invierno.
sábado, agosto 30, 2008
miércoles, agosto 27, 2008
Escora
En memoria de J.H.G.
Aburrida de remover el café con la cucharilla, me decido a mirar por la ventana. Ya es octubre. Antes que el décimo mes acordado, octubre es un cambio de luz leve y rotundo, así que en las estaciones de montaña, en las pequeñas arboledas junto a las carreteras por las que es mejor no internarse de noche, ya es octubre. El mejor momento para perseguir trenes en bicicleta o para andar sobre las vías en dirección contraria. Que nunca se quedan los barcos varados por un golpe fortuito. El café se me ha quedado frío. Y frío es la primera palabra que hay que pronunciar en invierno. Saco la libreta y empiezo a escribir a mano, porque para las cosas más íntimas siempre prefiero mover la muñeca. Ya es otoño. Ya soy humo.
Aburrida de remover el café con la cucharilla, me decido a mirar por la ventana. Ya es octubre. Antes que el décimo mes acordado, octubre es un cambio de luz leve y rotundo, así que en las estaciones de montaña, en las pequeñas arboledas junto a las carreteras por las que es mejor no internarse de noche, ya es octubre. El mejor momento para perseguir trenes en bicicleta o para andar sobre las vías en dirección contraria. Que nunca se quedan los barcos varados por un golpe fortuito. El café se me ha quedado frío. Y frío es la primera palabra que hay que pronunciar en invierno. Saco la libreta y empiezo a escribir a mano, porque para las cosas más íntimas siempre prefiero mover la muñeca. Ya es otoño. Ya soy humo.
domingo, agosto 24, 2008
Errar el tiro

Ella, Rosenvinge, es mi prototipo de mujer perfecta. Tan rubia. Tan lánguida. Leí que tuvo problemas con su discográfica en los comienzos porque la acusaban de empeñarse en componer canciones demasiado melancólicas para los gustos comerciales. La imagino mirando de medio lado y jugando con su mechero antes de largarse.
El ser humano es increíblemente estúpido, y el mayor crimen que ha cometido jamás no tiene nada que ver con asesinar mujeres ni destruír la fauna marina ni tirar bombas sobre países tercermundistas ni estupideces semejantes. La auténtica atrocidad, la verdadera proeza digna solamente de un imbécil que se escandaliza antes por muchas otras nimiedades, es colocar una cruz en lo alto del obelisco de Seti en Roma y posar sonriente para la foto cuando le resultaría repugnante hacerlo al lado del cadáver de un niño recién violado.
Hagamos recuento. O mejor, dejémoslo, para qué. Ya he vuelto.
El ser humano es increíblemente estúpido, y el mayor crimen que ha cometido jamás no tiene nada que ver con asesinar mujeres ni destruír la fauna marina ni tirar bombas sobre países tercermundistas ni estupideces semejantes. La auténtica atrocidad, la verdadera proeza digna solamente de un imbécil que se escandaliza antes por muchas otras nimiedades, es colocar una cruz en lo alto del obelisco de Seti en Roma y posar sonriente para la foto cuando le resultaría repugnante hacerlo al lado del cadáver de un niño recién violado.
Hagamos recuento. O mejor, dejémoslo, para qué. Ya he vuelto.
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