domingo, enero 11, 2009

El frío

El lamento de Yaroslavna siempre me ha parecido el más bellamente trágico de cuantos se han escrito en la historia de la literatura. Pertenece al “Cantar del Príncipe Igor”, la epopeya nacional de Rusia, el equivalente al Cid español, al Beowulf inglés o al Roland francés. Sin embargo, los rusos, al menos en literatura, siempre han derrochado una sensibilidad fuera de lo común, extraordinaria, tan sutil y tan maravillosa, tan alejada de la europea, que antes que recrearse en los detalles más cruentos de la última batalla les llevaba a detenerse en la descripción de una bandada de cisnes alzando asustados el vuelo desde orillas nevadas.
En la última parte del poema la princesa Yaroslavna llora la prolongada ausencia de Igor. Una frágil voz femenina va a evidenciar la desgracia de la pérdida de una manera más elocuente que todas las anteriores referencias al honor y a la guerra. Sobre los bosques sombríos, al amanecer, la voz de Yaroslavna rompe la bruma gélida de Novgorod:

Volaré como un ave blanca sobre el Danubio,
sumergiré mi manto de armiño
en las aguas de la estepa,
y lavaré las heridas
que cubren el rostro de mi Príncipe.
Viento, oh, viento,
llévale mis lágrimas;
mar de medianoche,
no arrastres hasta mí su cuerpo (…).


Las nevadas de estos días me han hecho pensar en las reinas que conservan su corazón en el frío mientras aguardan el regreso de los exiliados. El hielo siempre es un compasivo embaucador para el cáliz que lo contiene.

6 comentarios:

Repeluko dijo...

La derrota es la musa épica por excelencia.

JohnQ dijo...

Lo de su sensibilidad yo creo que es por la nieve: sobre la tierra rojiza necesitas litros de sangre para que se note; sobre un campo nevado, necesitas sólo una gota...

Magapola dijo...

Me imagino llamándome Igor. Menudo despropósito, ¿verdad? Igor, el que contempla al cisne que se mira en el agua de cristal.

don gato dijo...

Conservarse en el hielo te puede mantener vivo, pero insensible. Pobres reinas.

Maine dijo...

Repeluko: Yo creía que ésa era la tragedia, pero la que mencionas también vale :)

JohnQ: Dioses, querido, cómo he disfrutado con tu comentario... ni siquiera yo (¡ni siquiera yo!) habría sabido explicarlo mejor. En serio.
Gracias :)

Magapola: Ése era Sigfrido, pero bueno, te lo paso :P

Don Gato: Tiene sus ventajas, el hielo. No las compadezcas, son reinas, al fin y al cabo; sabrán utilizarlas.

Acuarela dijo...

La Literatura Rusa siempre me ha parecido exquisita para el invierno...