
El cine enseña los mitos que crea. Los fabricantes de estrellas tienen a Bette Davis como catedral del cinismo y quintaesencia de la malicia. Siempre dura, perniciosa, afilada, espejo roto ante su propia imagen, Bette Davis acreditó un arquetipo que le llevó a ser siempre la mala de la película.
Siempre me pareció que había en ella un algo expresionista y retorcido que se vuelve incluso macabro en escenas como aquélla de Baby Jane. Lecturas posteriores me descubrieron que nadie que trató a Bette Davis habló bien de ella. Insociable, egocéntrica, brusca, indómita y malhumorada, su carácter resultaba obviamente el reflejo de una vida torturada no tanto por sórdidos percances familiares como por adorables pataletas profesionales y desavenencias varias con compañeros de reparto que no podían soportarla. Pero por encima de discusiones y ojeras, de sobreactuaciones y disgustos, caídas de ojos y cejas fieras, Bette Davis permanecerá intocable y maravillosa porque sólo ella será para siempre la inigualable, la genuina, Margo Channing.
Si Charles Vidor no hubiese hecho “Gilda”, “Eva al desnudo” sería con toda probabilidad mi película favorita de la historia del cine, y precisamente por demostrar como ninguna otra la tesis de que ni las buenas son tan buenas, ni las malas son tan malas. Bette/Margo, la de la apabullante mordacidad verbal al servicio de unos diálogos memorables, es la principal víctima de una dulce Anne Baxter que se revela como una manipuladora vampiresa con piel de cordero.
La lucidez para desnudar ya no a toda una profesión, sino a todos nosotros, a través de unas miserias y grandezas que desde el mundo del teatro se hacen universales y plenamente reconocibles, llega a superarse a sí misma en el momento en que “All about Eve” muestra cómo y con qué palancas se puede mover el mundo. Otros más jóvenes vendrán también a aprovecharse de Eve después de que ésta haya extendido su telaraña en toda su amplitud, porque es una cadena infinita de dominaciones y mascaradas la que regula los comportamientos humanos en un mundo rodeado de ambigüedades y meras apariencias: el del puro teatro, dentro y fuera de actrices, personajes y mitos creados, donde todas las Margo Channing se ponen la máscara de Bette Davis no sólo para luchar por su sitio contra toda Eve Harrington sedienta de ambición sin escrúpulos, eso en realidad es lo de menos, al igual que no importa nada si Eve miente o no cuando afirma que ha visto todas las películas de Margo, sino para reconocer y controlar desde dentro el más genuino invento de cuantos existen: el que ha aprendido a reírse de todo y de todos empezando por sí mismo.


13 comentarios:
Esto es leer en pantalla grande.
Para mi Bette Davis siempre fue la antítesis de June Allison.
eres como el libro gordo de petete :)
Ais...no he podido reprimir el deseo de poner banda sonora a tu fantástico post.
Espero sepas disculpar la pequeña licencia que me he tomado.
http://www.youtube.com/watch?v=eja-popojUo
que quiero que sepas que te copio y te pego en el word, para leerte a hurtadillas y que no me despidan
me ha encantado lo que has escrito hoy!
Eva al desnudo, uno de los pocos títulos que los traductores no sólo no lo empeoraron sino que lo mejoraron. A no ser que sea un juego de palabras que se me escape, claro...
Baby Jane pare mí era como el coco. Si es porque sean clásicos no son aptos para todos los públicos!!!
Qué bueno lo de víctor. Eso es un fan y lo demás son tonterías.
Lo que pasaba (una de las cosas) es que era más guapa de lo que siempre le habían hecho creer.
Mi frase favorita de Eva al desnudo es el comentario de marilyn:
"No nos conocemos, eso es quizá porque no nos hemos visto nunca"
XDDDDDD siempre me ha hecho mucha gracia!!!
y por supuesto la frase de Margo:
"Fasten your seatbelts- it's going to be a bumpy night!"
Pura piel de actriz.
tse tse
Hola, he visto tu comentario justo debajo del mío en el blog de la desgraciá. No pretendo comenzar una guerra, simplemente me he sentido aludida y me apetecía contestarte.
Creo que las cosas no son blancas o negras y no se es o antisistema o prosistema y punto.
Está claro que fuera del sistema no se puede estar, es imposible, lo que sí que es posible es estar con un pié fuera y otro dentro (y para mí es la única solución si no me quiero volver loca)y lo que también es cierto es que es justo aprovechar los huecos que el sistema deja para apropiarnos de espacios que en realidad nos pertecen.
Cada uno tiene una manera de luchar, y claro que habrá mucho flipado que no vote porque sea "antisistema" y en realidad es falta de interés, pero también hay mucha gente que va a votar todas las elecciones y el resto de los días de su vida no hace nada.
El activismo político es múltiple y diverso y no se puede juzgar la manera de entender la responsabilidad política de cada uno.
Formo parte de una asociación que ofrecemos un ocio de calidad a personas con discapacidad física, un ocio que les es negado por el resto de la sociedad.
Somos 5 amigos sin un duro pero com muchas ganas.
Trabajo 365 años de forma personal en crear un mundo mejor, a mí manera, como hacemos todos.
¿Soy menos válida políticamente si no voto?
¿Es más válida políticamente una persona que vota y ahí termina su responsabilidad política?
Yo creo que no, que cada uno elije como llevar su responsabilidad política, y cada uno tenemos nuestro papel.
No votar (al menos en mi caso), no quiere decir, no voto y me lavo las manos.
Hay muchas formas de gestionar la vida, y no hay solo una lectura de las cosas.
Hay muchas formas de no votar, igual que hay muchas formas de votar.
Un saludo :D
dios, menuda parrafada, lo siento...no me había dado cuenta de que era tanto...
¿365 años? ¡Menuda pensión te quedará!
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