
Éstas son las vistas que hay desde mi habitación. Algunas privilegiadas podrán confirmarlo: a Madrid se accede desde mi cama. A todas las ciudades, desde el umbral de mi puerta. Desde las demás no se llega a otro sitio que a lejanas oficinas que permanecen encendidas hasta tan tarde que ya es temprano.
El día que vayas a dejarme me citarás en alguna cafetería de otra ciudad, y te encontraré sentada a solas, bebiendo en vaso alto una infusión acuosa de color rojo extremo, y entonces podré cerrar la rueda, una vez más, con todos sus desastres y sus triunfos orbitando sobre la palma de mi mano como una peonza enloquecida, hasta que llegue el momento en que tenga que hablar de ti en pasado y yo no sepa preguntar a qué cama en qué ciudad tendré que dirigirme entonces.


11 comentarios:
Tristemente, lo del afoto no es verdad y lo del pretérito perfecto sí lo sea.
Saludos.
*probablemente*
¿En serio son esas vistas? Me parece bellamente hipnótico...
Como siempre, lo que escribes merece un diez. Maravilloso.
Ruda rueda.
La cama que tendrías que buscar, es sólo la tuya.
bss
estoy con la desgra, mira tú... :)
eso, y q en castellano hay tantos pasados, que ahora tu post me da ganas de hablar del tema, xD
un abrazo
Yo vivo en aquél piso que acaba de apagar la luz.
;-)
Otro día vuelvo sin prisas. Lo prometo.
Madrid, siempre tiene vistas de luz. Madrid siempre es de la noche y la luz.
Un Saludo
Perdone usted, querida, ¿nos vemos el domingo?
Esto se parece, poco a poco, a Blade Runner. Pero habría que añadir los suburbios.
El color del cielo, precioso, parece que alguien lo haya coloreado.
¿Eso se ve desde tu habitación? La mía debe estar detrás de la tuya, en línea recta desde los torreones :D
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